miércoles, 25 de febrero de 2009

LA SERPIENTE DENTRO DEL NIDO

AGUSTO MARIN dice;

Ya he hablado antes de la evidente pero invisible Tiniebla. Efectivamente; la madre de las incoherencias. El triunfo de “la Tiniebla” malévola. La Tiniebla que arrastra a los chilenos en dirección a Wueonlandia.

La Tiniebla que desorienta nuestro discernimiento. Y nos mal-guía a: defender lo que no hay que defender y a atacar lo que no hay que atacar.

Ahora quisiera dar un paso más. Diré que esta Tiniebla esconde algo que los ojos chilenos ven con mucha dificultad. Y yo os diré qué es lo que la Tiniebla oculta.

Más allá de la Tiniebla, podréis ver la siguiente visión: Veréis a nuestro país representado por un nido. Si, haciendo una analogía con la imagen de un nido. Como si todo nuestro país fuera; un nido. Nuestro país es donde nacemos y es en donde estamos “protegidos”. Metafóricamente hablando nuestro país; es nuestro “nido”. En donde se nos prepara y dentro del cual no debemos temer ni desconfiar. Pues allí dentro del nido, todos sabemos tácitamente, estamos más a salvo que en ningún otro lugar. Y que cualquier lugar afuera nos es más agresivo y hostil que estando dentro de nuestro nido.

Pero además de la imagen del nido ahora veremos que dentro del nido hay “serpientes”. Y nos parece en primer lugar; chocante. Ahora el sitio que antes era seguro; ya no lo es. Ahora se nos ha transformado en el sitio más inseguro del mundo. Y és ésta situación incomprensible y desconcertante para nosotros. Las serpientes están dentro del nido. Silenciosas, ocultas y sobretodo; mortales.

De donde menos podíamos esperar una agresión es; estando dentro nido. Pero es precisamente de allí; desde donde las recibimos.

Dicho esto, experimentamos una doble emoción.

La de traición:
Nos vemos engañados por quién se supone que debía garantizar nuestra protección.

La de sorpresa:
No sorprende sin prepararnos, nos pilla desarmados y sin tiempo para reaccionar. Nos deja más vulnerables y en desventaja.

Esto és a lo que AGUSTO MARÍN llama: tener la “serpiente en el nido”. Y és esto lo que pasa en Wueonlandia. Y ser mordido por la “serpiente” constituye además la prueba de haberse convertido en objeto concreto de un proceso involutivo. Manifestación y resultado desafortunado; un phatos.

La involución. La presencia del ofidio (serpiente) en el nido, es la presencia de lo inferior en lo superior, de lo anterior en lo ulterior.

Esta fuerza indómita sin domesticar, puede ser vista demoniacamente. Aparición de lo inconsciente. Que expresa su presencia de forma repentina; inesperada. Su interposición brusca y temible. La angustia es un síntoma de su aparición. Y expresa una anormal animación del inconsciente, es decir, una reactivación de su facultad destructiva.

Ahora me preguntareis: ¿y qué hacemos con todo esto? Yo os digo: A los que hayan notado que las cosas en Chile van justamente como no deben ir. Sé que no estoy solo en esto. Sé que no soy solo yo quién ha percibido esto en sus entrañas;... ¡ ¡ oidme ¡ ¡....


Buscad la verdad; buscad a Dios. Y ya sabéis que para AGUSTO MARIN; dios y la verdad; la verdad y dios: son la misma cosa.

¡¡Despertad¡¡ para ver de una bendita vez. Despertad y ved esa fuerza tenebrosa dentro del nido. Que vive dentro de casa. En el interior. El ofidio aparece en el símbolo de la medicina enrollado en un bastón. El bastón (árbol) principio del bien es envuelto (enrollado) por la serpiente (principio del mal). Es interpretado este como el origen de todas las perversiones.


Y es esta estrecha relación, la misma que encontramos en nuestro nido. Esta subversión contra el espíritu la que origina la muerte del alma. (Y es esto lo que la medicina debe combatir en primer lugar).

No os confundáis, no estoy hablándoos de religión, pero debéis entender que para hablaros de sujetos intangibles (espirituales) debo utilizar una fuerte carga simbólica en todo lo que digo, y soy consciente de ello. No obstante os pido que confiéis en esta forma alegórica de sintetizar ciertos aspectos.

En resumen, quiero en este artículo dejaros el mensaje claro de que hay un “esquema” al que podríamos llamar (de patas arriba o de cabeza abajo) que determina lo que hoy es Wueonlandia (o la serpiente dentro del nido). Y por definición o antítesis, Wuevonia es la reordenación a la inversa.

Es esto MUY importante. Hablaré en un nuevo artículo sobre lo inverso.

No hay comentarios: