sábado, 8 de noviembre de 2008

POSITIVO

AGUSTO MARIN dice;

Sé que hay quien lea estos artículos y luego afirme y acuse a Agusto Marín; de pesimista. Y cuan equivocados están todos quienes sientan esto o crean esto. Y aquí he querido responderles.

Yo puedo ser muchas cosas, pero negativo; en ningún caso. Soy de los hombres más positivos que puede haber (sino el más) y les voy a decir por qué:

Puedo demostrarlo sobre la marcha. Ya que uno ha de ser muy positivo para creer que Chile tiene futuro. Y no solo eso, sino que hay que ser enormemente positivo para creer firmemente que Chile puede cambiar. Y yo sin duda; lo creeo.

No solo soy positivo sino que me animo a soñar. Y cualquiera saber que quienes soñamos; somos siempre positivos.

Por el contrario, tenemos a quienes malinterpretan mis críticas, y reaccionan etiquetándome como “pesimista”. A todos los que decidimos criticar o estar en desacuerdo con el Chile de hoy. Y hacer esto es muy fácil. En cambio, lo que hacemos nosotros; es muy difícil. Y hace falta ser muy positivo para tener la determinación de hacerlo, porque sabes que vas contra la mayoría, la mayoría cansada y perezosa.

Una mayoría miserable, muy cobarde y de gran crueldad, que no te valora ni admira como sería lo suyo, sino que por el contrario, te tiene como enemigo. Y hace falta ser muy positivo y tener mucha moral, coraje y sinceridad para RECONOCER muchas cosas, que dios sabe que quisiéramos que no fuesen así, pero evidentemente; lo son.

Aquellos están profundamente equivocados. Defienden un Chile desde la comodidad. Es cómodo y es fácil conformarse. No requiere de mucho esfuerzo sentarse en el trono de la conformidad. Y aquellos, no contento con conformarse con el Chile de hoy, (que ya es conformarse con muy poco), se suma que; para que éste “conformismo” duela menos, deciden remojar la realidad en el autoengaño. Se engañan a sí mismos (conducta aún mas fantástica) afirmando ver belleza en los basurales, y decir además, que Chile –tal como está- es una “maravilla” escondiéndose en un muy dudoso patriotismo. Causando un gran daño al ya muy sacudido país y causándonos a todos los chilenos, un gran perjuicio.
Además de ser estas personas, unos conformistas; carecen de creatividad. Pues al no querer nada mejor, no proponen nada. Y yo, no solo aspiro a evolucionar, sino que además, gasto energía en pensar y ofrecer propuestas (que podrán todos leer en este blog).

Solo por poner un ejemplo. Como se puede defender un Santiago ahogado en la polución, durante DECADAS, sin que ningún inútil intendente de los que han pasado por el trono, haya resuelto nada. Como se puede tener moral y la vergüenza para atreverse a dar la cara por esta desastrosa metrópolis.

La venda sobre los ojos ha de estar muy bien apretada, para que algunos sean capaces de ir por ahí diciendo; “…que “maravilla” es Valparaíso…”, mientras vamos paseando por los olores a orines, basura, perros callejeros, borrachos…. y confundiendo la miseria con la nostalgia, paseando entre casuchas que se caen a pedazos en el estado paupérrimo y decadente (al que les hemos dejado llegar) de los barrios de Valparaíso.

¿Tengo yo que dar crédito a quienes desde este espíritu ciego y conformista, me acusen de pesimista?, definitivamente NO. De ninguna manera. Y animo a quien quiera enseñarme algún logro o triunfo -como nación- que pueda tenerse en cuenta como una gloria nacional. Y abstenerse quienes me propongan a la Bolocco o alguna otra medallita intrascendente o trivial de esta índole. Hablo de ganarle a alguien…… ¿A quién le hemos ganado?; ¿A quién?.

Y si la respuesta es: a nadie;…… (Pero hay que tener lo huevos muy bien puestos para reconocer esto; porque esto duele). No hay ningún problema –no pasa nada- en no ganarle a nadie aun, ya que eso nos deja mucha tarea por delante, y todo por hacer. Pero no durmamos por favor sobre ficciones y sobre glorias infladas.

Señores, ganarle a los argentinos en futbol; NO es una victoria para Chile. Señores eso es un ENGAÑABOBOS. Solo sirve para anestesiar la sed de ambición de un pueblo. Y si damos esa importancia a un resultado deportivo de esta clase (como de otra), es precisamente la evidencia de que hay un enorme hueco que no podemos tapar sino con estos “triunfos” intrascendentes (verdaderos espejismos). Este hueco, es el hueco que deja la ausencia de los verdaderos éxitos, los éxitos que llegan trabajando por la evolución de nuestra sociedad.

No hay comentarios: